Sábado Pasión 2019

“Pasión”: grandísima palabra para definir este último sábado cuaresmal.

El día no nos brindaba un cielo limpio y celeste, sino todo lo contrario, pero algo grande se avecinaba en nuestra Sentencia. Hoy es el día en el que tenemos el lujo de compartir mesa con nuestros progenitores, los que nos han inculcado y guiado por el camino de “la Mananta Pontana”, los que, sin dudarlo ni un momento, han querido compartir y seguir las tradiciones que en antaño les enseñaron nuestros abuelos y así nosotros podamos enseñar a nuestros hijos.

La bienvenida fue bastante agradable, enseñándole a nuestros mayores y amigos nuestra nueva casa. Se podía percibir, por la cara de mis hermanos, que sería un día grande e inolvidable para todos nosotros.

Para empezar y como no podía ser de otra manera, Gabriel nos hace un obsequio que data del siglo XIX y que corresponde a las catorce estaciones de Jesús, el cual estará colgado en nuestras paredes. Seguidamente, nuestro presidente tocó el llamador, comunicándonos que ya podíamos entrar en el salón y acomodarnos en la mesa. Como es costumbre en La Sentencia, nuestro hermano Luís bendijo la mesa, dando paso al deleite de tan lujosa comida que nos preparó el departamento de cocina. A continuación, nuestro hermano Raúl se levantó indicando que el protocolo está abierto en la mesa, y que cada hermano o invitado que se sienta con ganas de expresar sus sentimientos lo pueda hacer libremente.

Suena el tambor y se escuchan cuarteleras aquí y allá por toda la mesa, que intervienen tanto hermanos como invitados. Se podía sentir que todos estábamos cómodos.

Nuestro hermano de protocolo se levanta para agradecer a un invitado, Javier Reina, que gracias a él, por ser un hermano fundador de la primera Sentencia, tenemos el privilegio de cumplir 30 años. Javier nos hace un regalo donde se representa una réplica de Los Doctores de la Ley, que está en el museo del Prado de Madrid.

Minutos más tarde, el hermano Javier Delgado, pregonero del Jueves Lardero en 2018, nos deleita con una gran poesía. La mesa estaba en su plenitud máxima y es cuando el hermano Trenas se atreve con una saeta, que la bordó para ser la primera de esta Cuaresma.

Se levanta nuestro presidente Óscar y nos indica que vayamos apurando las copas para poder subir al Calvario a realizar la sexta visita a nuestro patrón. Realizamos las correspondientes paradas hasta llegar a nuestro destino y situarnos en nuestro sitio de siempre, bajo la entrada de las Cien Luces. Allí se cantan unas cuarteleras y coplas a la vez que nuestros hermanos agraciados alpatanas de esta noche: Nacho, Luís y Roberto; nos escancian unas copas.

Llega el momento de la bajada hasta nuestro cuartel, nos paramos a visitar a María Santísima de la Amargura y al Señor de la Humildad y Paciencia en su sede canónica, donde se vuelven a cantar unas cuarteleras y coplas. Seguimos hasta Plazuela Lara, y allí nos encontramos por casualidad el cuartel de “Los Ataos” con quienes nos tomamos una foto para el recuerdo.

Una vez en casa nos disponemos a degustar la cena. Aquí es donde el discurrir de cuarteleras y cánticos se acentúa, ya que los licores van haciendo su efecto. De repente todo el cuartel se vuelve oscuro y nuestro presidente se va hacia el atril, para dar el reconocimiento de nuestra sexta pata a un hermano. ¡Y cuál fue mi sorpresa!, que la pata me la da a mí. Me pilla en fuera de juego, ya que estaba comentando con mi tío (uno de mis invitados) si se la podía llevar algún hermano que estábamos debatiendo. Me dispongo a bajar la pata de la Vieja y a ponerme en camino hacia el atril. En ese momento, es cuando realmente se te nublan las ideas y no dices ni una cuarta parte de lo que realmente quieres decir, por eso me veo en la necesidad de expresarme en estas letras lo que no pude decir en aquel momento.

“Tengo que dar las gracias en primer lugar a mi presidente por otorgarme esta pata y las palabras que dijo hacia mi persona. En segundo lugar, dar las gracias a mi Padre por ser como es y por haberme inculcado todo lo que sabe de ésta, nuestra “Mananta”. Y en tercer lugar, estoy orgulloso de pertenecer a esta familia llamada La Sentencia, que incluso cuando uno tiene o pasa un mal momento siempre están ahí para echarte una mano, para levantarte el ánimo, para acompañarte con un cántico o una cuartelera, para que nunca te vengas abajo y lo único que puedo decir es que mi Sentencia es muy grande y que OS QUIERO, que todo lo que hago es por mi cuartel y mis hermanos y que siempre que el Terrible me lo permita seguiré al pie del cañón”.

Después de este momento inolvidable para mí, seguimos degustando la cena hasta llegar al postre y café. Entonces es cuando nuestro hermano Raúl García nos cautiva con una poesía del Domingo de Pasión, que nos indica que ya está terminada nuestra Cuaresma, dando paso a nuestro presidente, para despedir la mesa con las mejores palabras que se pueden decir: ¡Shalom Aleijem! La noche continúa con los licores espirituales y las buenas tertulias, que sin darnos cuenta llegamos hasta el amanecer y así poder despedir este bendito sábado de pasión de 2019.

«…aquí tienes hermanos que cuando te hace falta te echan una mano. Estoy orgulloso de mi cuartel, de mis hermanos…»


Ezequiel Migueles Ruiz

Hermano de la Corporación

Sábado Pan y Peces 2019

“Pan y Peces”. Es de bien nacidos ser agradecidos.

Comienza el 5º sábado cuaresmal, y aunque a nuestra querida Vieja cada vez le quedan menos patas, numerosos hermanos virtuosos rebosantes de Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza nos ayudan a sostenerla y hacerla caminar en ese corto trayecto que aún nos queda para nuestra tan ansiada Semana Mayor.

Desde estas líneas, agradecer nuevamente a dicho cuartel por ser un referente para las nuevas corporaciones, y  por habernos hecho partícipes en su magnífico proyecto llamado “Amalthea”. GRACIAS.

Momento especial, que con una gran mesa repleta de hermanos de ambas corporaciones  y entre rezos, en forma de cuarteleras, cánticos, saetas y sabias palabras, casi sin darnos cuenta, se hace efímero en el tiempo pero sin duda permanecerá en nuestro recuerdo.

Tras una buena tarde de hermandad, numerosos hermanos asisten a los cultos de la Cofradía y nuestra gran casa-cuartel pasa de estar repleta de corazones que aman nuestra tradición a estar habitada por no más de 4 hermanos. Momento de tertulia y reflexión que se podría resumir en esa breve línea de la poesía titula da “A un hermano forastero“ <<¿Ves como no todo es vino, hermano? Que en la Puente hay fe cristiana.>> Una vez finalizada la misa de nuestra Hermandad, la casa de La Sentencia de Jesús vuelve a cobrar vida y entre efusivos saludos y abrazos sinceros, vuelve a sonar el martillo a manos de nuestro presidente para dar comienzo al tapeo de esta quinta subida al “Calvario”.

Nuestro hermano presidente toma la palabra para dar la bienvenida a todos los hermanos e invitados, y cede la palabra al hermanito Luis para que bendiga la mesa y dé comienzo a un delicioso manjar, preparado con esmero por nuestro servicio de cocina. Nuestro hermano Antonio Jesús Ruiz Luna, tras varios sábados sin poder ser partícipe de nuestra mesa, se levanta y abre la mesa para que cualquier persona que lo desee pueda participar en ella con las palabras que quiera expresar. Tras ello, Manolo García toma la palabra y tras una breve exposición de sus sentimientos nos hace entrega de un pequeño obsequio, que quedará expuesto en las paredes de nuestra casa. Más tarde Carlos Lozano, hermano de “Las Lamentaciones”, nos agradece la hospitalidad y el trato recibido a él y a su cuartel cada vez que un hermano de “La Sentencia” coincide en el mismo momento y lugar. Tras ello, el hermano Óscar otorga el timón de nuestra alpatana a los hermanos José y Sergio Urbano.

Retrasados en tiempo en comparación a otros sábados anteriores, nos disponemos a realizar la quinta subida al Calvario. Subida con ambiente distendido y con los ojos en el cielo. Tuvimos lugar de disfrutar, no solo de los hermanos de nuestra corporación que en esta noche nos acompañaban, sino también de los numerosos hermanos que habían salido de nuestras cuatro paredes a otras corporaciones. Iniciando el regreso a nuestra casa tuvimos el placer de vivir dos momentos muy especiales: en el Compás del Coro con hermanos de “La Lanza”, dónde formando un bonito coro, nos unimos para cantar unas coreadas y unas cuarteleras a los pies de Ntro. Padre Jesús de la Humildad y Paciencia; posteriormente, en Plaza Lara, dónde “Los Ataos” nos invitan a un delicioso pescaito y nos ofrecen la posibilidad de inmortalizar dicho momento junto al gallo de San Pedro. Gracias a ambas corporaciones por esos momentos vividos.

Ya de nuevo en nuestra mesa, se bendicen los alimentos y nos disponemos a disfrutar de la cena. Cena en la que nuestro hermano Francisco Morillo Jurado “Palmitas” nos deleita con la poesía “El día que yo sea una estrella” , dónde a pesar de su buen hacer con estos textos la memoria le juega una mala pasada. Casi finalizando la cena, entre pequeños golpes de tambor, nuestro hermano Rafa Cabello y Javier Gil “Titol” nos deleitan con una hermosa carcelera.

Una vez finalizado el postre, sin darme cuenta, el salón se oscurece y aparece nuestro presidente para dar comienzo a la entrega de la pata, momento en el que se me vienen a la mente numerosos nombres a los que le podía haber regalado tan bonito momento. Pero… ¡Cuál fue mi sorpresa! Por más cávalas que hiciese en mi cabeza, nunca hubiese imaginado que yo fuese a ser el afortunado. Tras la lectura del Evangelio y aún sin palabras, me dirijo a mis hermanos, quizás sin demasiado acierto, pues la sorpresa no me dejo expresar lo que sentía. Momento eufórico pero a la vez con anhelo por todos aquellos hermanos que, por una circunstancia o por otra, no han podido acompañarnos en esta inolvidable noche.

Por ello y desde estas líneas, aprovecho para dar GRACIAS a todos y a cada uno de esos corazones SENTENCIADOS, que cada día del año consiguen que yo no solo aprenda de esta bendita costumbre pontana, sino que cada día que paso junto a ellos me hacen querer ser cada vez mejor persona.

«…GRACIAS a todos y a cada uno de esos corazones SENTENCIADOS, que cada día que paso junto a ellos me hacen querer ser cada vez mejor persona.…»


Samuel Arroyo Pato

Hermano de la Corporación

Almuerzo Pan y Peces «Virtudes Cardinales» 2019

Amanecía soleado y, estando la flor de azahar en el naranjo, nos anunciaba la pronta llegada de nuestra Semana Mayor, no sin antes pasar por el quinto Sábado de Romanos: Pan y Peces. Se vislumbraba que iba a ser un gran día, en el cual se abriría el corazón para llenarlo de sentimientos y emociones en nuestra Casa-Cuartel junto a los hermanos de «Las Virtudes Cardinales y Sibila de Cumas». Hermandad y fraternidad con ellos, haciendo lo que como buenos cristianos y mananteros sabemos hacer, que es AMAR.

Abrimos la mesa con un bonito soneto al Terrible de José Reina Delgado, recitado por el hermano Javier Delgado, dando paso a la toma de palabra de nuestro presidente Óscar Cejas y posterior bendición de la mesa por un servidor, Luis J. Jiménez.

Se notaba en el ambiente que iba a ser una gran comida de hermandad de dos grupos jóvenes  a la vez que centenarios por sus figuras, pues ya al poco tiempo empezó a corearse una “sangre” y a cantarse las cuarteleras acompañadas del ronco tambor, tocado por los hermanos Javier Matas y Enrique Cabezas.

Tras un rato de tertulia, toma la palabra el hermano de Las Virtudes Cardinales, Tomás López, el cual nos habla de la hermandad. También menciona a aquellos que se fueron y que, desde el balcón del cielo, nos miran orgullosos al seguir con el legado que nos dejaron. Seguidamente, entonamos todos juntos el “Himno de los Ausentes”.

Todo transcurre como si los dos grupos fuesen uno solo, la armonía, la fraternidad y la hermandad reinan. Los hermanos conversan, ríen y brindan.

Se levanta el hermano Raúl García y presenta al hermano Juanjo Mendoza. Durante su presentación, el hermano Raúl hace reseña a los lazos de unión que existen entre ambas corporaciones. Uno de esos lazos es la presencia de hermanos en Las Virtudes que fueron antiguos componentes de la 2º generación de La Sentencia de Jesús.

La mesa sigue disfrutando, brindis y más brindis, vivas y más vivas, se ve la efervescencia de los sentimientos como las burbujas de una gaseosa. Se nota que la gente está a gusto, pues fluyen las intervenciones como la del hermano Marcos García, en la cual agradece nuestra invitación y remarca las similitudes que tienen las dos corporaciones por trayectoria e historia.

No solo se canta en la mesa, también se recita. Esta vez el hermano Javier Delgado nos deleita con una poesía de Víctor Reina, que exalta los sentimientos y vivencias previas a la Diana que se viven durante la madrugada del Jueves al Viernes Santo.

A partir de este momento de la tarde, como si del descorche de una botella de vino se tratara, empezó un incesante discurrir de cuarteleras y carceleras, que fue del deleite de todos los hermanos. Entre medias de este ir y venir de cantos, el hermano Samuel Arroyo quiso levantarse y transmitir su agradecimiento a las Virtudes Cardinales por querer compartir mesa con nosotros y por el cariño y trato que nos tienen. Para finalizar su intervención se despidió con el saludo hebreo “Shalom Aleijem”, con el que nosotros nos saludamos, y el cual quiso explicarle el significado a todos los hermanos presentes.

Nuevamente fluyen las carceleras de los hermanos Sergio Cabezas, Javier Urbano, Javier Gil y Javier Jiménez. No paran y hacen vibrar de emociones la mesa. Aprovechando la sintonía de ésta y lleno de sentimientos y emociones, me vi en la situación de quererme expresar, de transmitir lo vivido y la emoción que sentía.

Tras mi intervención tuvo lugar la entrega de regalos entre los presidentes de las dos corporaciones. Ambos regalos hechos desde el corazón y el amor que nos procesamos. Tras este momento, Oscar Cejas, nuestro presidente, cerró la mesa dando las gracias a todos y pronunciando el tradicional “Shalom Aleijem”. Una vez ya en la barra se siguió la tertulia entre los hermanos, disfrutando de las bebidas espirituosas que con buen agrado nos preparó el departamento de despensa.

«…haciendo lo que como buenos cristianos y mananteros sabemos hacer, que es AMAR…»


Luis J. Jiménez Cabello

Hermano de la Corporación

Cultos Hermandad de la Santa Cruz 2019

Nuestra Muy Antigua, Ilustre, Fervorosa y Franciscana Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de la Santa Cruz, Nuestro Padre Jesús de los Afligidos en su Sagrada Presentación al Pueblo y Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos – Los estudiantes – celebra en su sede canónica, el ex-convento de Nuestra Señora de la Victoria (vulgo Los Frailes),  desde hoy Jueves 28 hasta el Sábado 30, el Solemne Triduo en honor a sus sagrados titulares; dando comienzo a las 20:45h con el siguiente orden: rezo del Santo Rosario, Santa Misa con homilía y Ejercicio del Triduo a cargo del Rvdo. Padre D. Juan Ropero Pacheco.

El Domingo 31 de Marzo, a las 13h. tendrá lugar la Solemne Función Principal de Regla en la que los hermanos harán pública protestación de fe y juramento de las Reglas. Durante la Función intervendrá la Schola Cantorum Santa Cecilia. Al término de la misma, la imagen de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos quedará expuesta en devoto y piadoso Besapié.

El almuerzo de Hermandad se celebrará en nuestra Casa Cuartel, sita en C/Cerrillo 50-52 sobre las 14:30, pudiendo realizar la reserva a través de los hermanos José A. Laguna (619 643 744) y Francisco Diego Cabezas (600 309 468).

Se ruega a los hermanos la participación activa durante estos días de celebración.

Sábado Diablo Mudo 2019

Diablo Mudo. Llegando al ecuador de la Cuaresma, de nuevo nos esperaba un gran día. Comenzando bien temprano nos citamos en la casa-cuartel para recibir la visita de la Corporación de «Los Ataos» y de «El Pretorio Romano», en nuestro tradicional almuerzo de hermandad entre las 3 corporaciones. El hermano Antonio Luque se encarga de abrir la mesa, hasta la inminente llegada del presidente, dando paso a la bendición de los alimentos por parte de nuestro hermano Luis. Con el transcurso de los minutos se van escuchando las primeras cuarteleras con el ronco tambor y un hermano de «Los Ataos» interviene asegurando que hará lo posible por no faltar nunca a esta jornada de convivencia y, ayudado por la emoción, decide arrancarse para deleitar a los presentes con una saeta. Minutos después el presidente de «El Pretorio Romano» pide la palabra y felicita a algunos componentes de la Corporación de «La Ballena» allí presentes por el 25 aniversario de sus Figuras Bíblicas.

A continuación, después de entonarse algún que otro cántico se lleva a cabo la entrega de las tradicionales «patas» de esta comida, llevándose a cabo entre 3 representantes de dichas corporaciones (Víctor, Miche y Óscar). Para terminar el acto de hermandad, el presidente Óscar agradece a los hermanos Javier Urbano, Luis J. Jiménez y Ezequiel Migueles por haberse ofrecido voluntarios para preparar estos ricos manjares digeridos, y cierra la mesa con el tradicional «SHALOM ALEIJEM».

Después de una tarde entrañable entre amigos llegamos a la noche, donde nos siguen acompañando varios hermanos de «El Pretorio Romano» y se suman un gran número de invitados. A la llegada al cuartel ¡cómo no!, nos fundimos en abrazos y, como es habitual, los invitados que por primera vez llegan a la nueva casa se les enseña y, casi sin darnos cuenta, suenan los tres golpes del martillo que dan paso al tapeo.

Una noche especial donde después de muchos años por fin nos podíamos juntar gran número de amigos de toda la vida y costaleros del Señor de los Afligidos. Como es tradicional, nuestro hermano Luis bendice los alimentos para dar comienzo a dicho tapeo, suena el tambor y empiezan las primeras cuarteleras a cantarse. Nuestro hermano García una vez más, lleva el protocolo de la mesa, quien invita a todos los que deseen ser partícipes de ella. Inmediatamente después, irrumpe en la mesa el hermano Javier Urbano, quién agradece el trabajo desempeñado por el presidente en la dura labor de llevar y coordinar todos los cargos, pidiendo alzar la copa por él. Algo más tarde, pide la palabra el hermano Víctor Pérez, presentando a su invitado con el que compartió mesa en su antiguo cuartel, La Conversión de Dimas. Para terminar la intervención, nuestro hermano tuvo a bien donar un presente para nuestra casa-cuartel. A continuación pide la palabra el presidente de el «Pretorio Romano», para agradecer la acogida y también acordarse de un hermano de dicha Corporación que se encuentra hospitalizado, a quien se le dedica el «Himno de los Ausentes». Otra intervención más corrió a cargo de nuestro hermano Aguilar que juntaba esa noche a su hermano y su padre, habiendo pasado éste último por un bache malo y, ya recuperado, se brindó por su salud y mejoría.

Seguían las cuarteleras y las intervenciones, la última de nuestro presidente que cerraba el tapeo para proceder a la subida al Calvario. La primera uvita como siempre se toma a la salida del cuartel. Este sábado los encargados de llevar la alpatana fueron Emilio y Rafa.

La primera parada la hacemos en la esquina Horno / Veracruz, un gran coro donde se sigue con los cánticos y las cuarteleras. Seguidamente, subimos sin más paradas y, ya en Jesús, se dispersa un poco más la cosa, donde se saluda a las parejas de los hermanos y diferentes corporaciones que están alrededor nuestra. Los encargados de la alpatana reparten uvitas a todo aquel que se acerca. Empezamos la bajada y se sucede la siguiente parada en el Compás del Coro, el antiguo Hospital. En este caso llegamos bien si tener que esperar a ningún cuartel para hacer el coro, ya que esta parada también es muy visitada por gran número de corporaciones y se respeta para poder cantar en orden de llegada. Seguimos hacia nuestra última parada, Plazuela de Lara, donde también hay gran número de corporaciones y siempre hay un saludo y unas uvitas que compartir.

Ya nos dirigimos a casa de nuevo, paramos en el recibidor a ritmo de los cánticos y tertulias, a la espera de que nuestro salón estuviese preparado. Se escuchan los tres golpes y pasamos al mismo, donde ya está todo listo para la cena. De nuevo se bendicen los alimentos y después de ratos de tambor, cánticos, etc., llegamos al final de la cena y, con ello, al momento más esperado.

Se baja la luz, se hace el silencio en la mesa y nuestro presidente se dirige al atril. Dedica unas bonitas palabras para la persona que bajará la pata. Cuál fue mi sorpresa que al acabar dicho texto finaliza diciendo: «un fuerte aplauso para el hermano Javier Matas». ¡Me tocó! Para nada la esperaba y ya son 7, y una pre-pata. Una vez más, mi hermano Luis me ayuda con la lectura del Evangelio de ese día y como no, agradecer esas palabras hacia mi persona y a todos los hermanos de la Corporación, a los que les dediqué unas bonitas palabras. También me acordé en ese momento de mi padre, que desde el Cielo seguro que nos estará viendo. ¡Y como no!, de mi mujer, la cual me apoya y aguanta en este mundo de la Semana Santa, ya que siempre le tengo la casa “empantaná” de chismes, que luego voy colocando en el cuartel. Finalizo recordando que mis hermanos serán siempre mis hermanos, y mis hermanos siempre van a tener a un hermano. Nuestro presidente cierra la mesa con el tradicional “SHALOM ALEIJEM”.

La noche no acaba ahí, los hermanos me felicitan por la pata y ya pasamos a la barra, donde ya tomamos otro tipo de caldos espirituales, y un gran número de hermanos de otras Corporaciones nos hacen visita, para echar un ratito con nosotros. La noche se pierde a través de cánticos y buenas tertulias entre hermanos.

«…un día escuché en la radio que se empezaba a querer cuando tenías hijos, pero yo empecé a querer antes con vosotros…»


Javier Matas Gámez

Hermano de la Corporación

Sábado Transfiguración 2019

El Sábado de Transfiguración de 2019 siempre será para mí una noche que no olvidaré, aunque cuando comenzó el día no tenía ni la más remota idea de ello, pero como todas las historias, comenzaré por el principio.

La tarde del sábado comenzaba con reencuentros, ya que después de algunos años conseguía volver a reunir cinco compañeros de la facultad, que a pesar de los años hemos mantenido el contacto por redes sociales, y sería este sábado, finalmente, el elegido para mostrarle en todo su esplendor nuestra nueva casa cuartel.

Esta casa tan solo era un sueño inimaginable al principio de mi etapa universitaria cuando nos conocimos, pero después de mucho trabajo, dedicación y algún que otro dolor de cabeza era ya una realidad que podía mostrar orgulloso y disfrutar con ellos una noche especial con todos mis hermanos de cuartel.

Nada más llegar, pude observar por la disposición de la mesa que esa noche seria una noche con bastantes invitados, por lo que se preveía interesante la noche.

Les hice un recorrido por la casa comenzando por la barra, salón, cocina y poniéndolos un poco en situación antes de pasar a la sala de figuras. A continuación subimos para la zona de descanso, secretaría y finalmente uno de mis sitios favoritos para después de la cena: la azotea que ocupa casi la mitad de la planta alta.

Suena el martillo y… ¡a cenar!

Nuestro hermano Luis, como es costumbre, bendice la mesa y da comienzo el tapeo, donde algunos hermanos y sus invitados toman la palabra, mientras los míos “discuten” entre ellos quien tomará la palabra llegado el momento, aunque por lo pronto en el tapeo no terminan de adjudicarse esta responsabilidad.

Terminamos el tapeo y comienza nuestra ruta al Calvario, con nuestras respectivas paradas, vino, cánticos y algunos despistados buscando licores más peligrosos. Subida y bajada que pasa volando y cuando acordamos estamos mis invitados y yo de nuevo sentados en la mesa preparados para la cena.

Es aquí, en un ambiente más relajado cuando el jefe de protocolo aprovecha para presentar a uno de mis invitados, Antonio, que dedico unas sinceras palabras de agradecimiento a la mesa por acoger a todos los invitados a aquella mesa como si fuera uno más, como si formaran parte de aquello, y en realidad es como nos encanta hacer.

Y llega el momento, nuestro presidente Óscar se dispone a dedicar unas palabras al afortunado hermano que se llevará la pata de nuestra Vieja Cuaresmera y, ¡resultó que el afortunado fui yo! (quien me lo iba a decir).

Aprovecho para hacer hincapié en lo que dije en la mesa: para mí ha sido un placer y un orgullo haber formado parte del comité que ha llevado a cabo todo lo necesario para poder disfrutar finalmente una casa propia, con el cálculo exacto de presupuesto para que durante este proceso no se haya ido nadie, y que podamos seguir disfrutando de esto todos juntos.

Todo el tiempo dedicado, todas las casas y solares visitados, y todos los quebraderos de cabeza los volvería a repetir sin ninguna duda si gracias a ello conseguimos otro más de nuestros objetivos.

De nuevo dar las gracias a todos mis hermanos por confiar en mí y tener en cuenta mis opiniones y puntos de vista para la casa, y agradecer especialmente a nuestro presidente por este reconocimiento, con la mejor compañía posible y hacer de este sábado una noche inolvidable.

Y como no puedo ser de otra forma, la cena acabó con un postre delicioso y dimos paso a nuestra sobremesa en la barra, pero sobre lo que pasó a partir de aquí no dejaremos constancia por escrito.

«…agradecer al presidente que haya tenido este reconocimiento. Muchas gracias por todo hermanos…”

José Ramón Luque Ortiz

Hermano de la Corporación

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