Dos Años en Blanco

Otra vez llega nuestro querido Mayo, el mes de las flores, de María, de las madres, de la primavera. Ese mes en el que nuestros sentimientos vuelven a resurgir recordando aquellos primeros años en los que íbamos al cuartel de nuestros padres y nos vestían con esos pequeños ropajes, que acompañaban con su rostrillo y su martirio. ¿Quién no recuerda esos nervios esperando el sorteo de figuras, el desayuno del día de la Cruz o esos desfiles en los que ya eras grande e ibas marcando el paso y corregías al que iba delante de tuya que no iba bien? Pues por desagracia nuestros hijos e hijas se están perdiendo estas vivencias que este dichoso virus nos ha dejado en blanco dos años de nuestras vidas.

Está claro que los más pequeños no se dan cuenta en el tiempo que estamos y de que para ellos es un día como otro cualquiera, pero hay una generación que mucho habrá cambiado cuando esto se vuelva a retomar. Hablo de nuestros doctorcitos más grandes, esos en los que su tiempo en la Semana Santa Chiquita se está acabando, a los que la túnica de figura ya no les sirve, los que empezaron a sacar pasos como la Guía y querían ser costaleros y se han quedado con las ganas, a los que la voz le está cambiando y por vergüenza no se atreven a entonar esas tan bonitas cuarteleras que cantaban al Nazareno Chiquito. Seguramente os venga su nombre a la mente y puede que para nuestro doctorcito mayor, nuestra querida Semana Santa Chiquita se vaya acabando, que sea el turno de vivirla de otra manera, con sus amigos, en su grupo, al igual que nosotros la vivimos a su edad y más pronto que tarde estará compartiendo mesa con vosotros y no con los niños.

¡Ay cuándo podamos volver a celebrar la Semana Santa Chiquita! Nuestras niñas: Flori, Alma, Alejandra y Paula ya no serán tan chicas y junto a  Gabriel, Martín y Héctor sabrán guiar y cuidar de Lucas, Mateo, Jimena, Pablo, Manuel, Jaime, Emilio, Jaime, Gonzalo y todos los pequeños doctorcitos que están por llegar.

Que ganas de volver a ese bendito cuartel en el que nuestros pequeños han dado y darán sus primeros pasos como buenos mananteros. Ese día en el que el sol brillará, el salón estará lleno de nuestros doctorcitos, correteando y armando jaleo, animándose a tocar el tambor y entonar alguna que otra cuartelera.

Óscar Cejas Chacón

Hermano de la Corporación

Domingo de Ramos 2021

Un Domingo de Ramos un tanto peculiar, raro, inusual, extraño, donde no se ve ese movimiento por las calles de personas con sus túnicas para realizar estación de penitencia, donde no huele a comida recién hecha en cada cuartel destinada a ser disfrutada en la mesa de cada uno de ellos. Donde no podremos disfrutar de nuestro sorteo de figuras, ni cambiar las posturas, ni esos abrazos entre hermanos que echamos tanto de menos o el sonido del brindis de un catavino.

Hace un año, no pudimos disfrutar de los últimos días de Cuaresma…se nos quedaron esas eternas cuatro patitas en nuestra vieja, pero así lo quiso el Señor, y es que esas patitas ya tenían nombre, esas patitas debían quedarse en el cuartel, ya que eran para Hillel, Gamaliel, Shammai y Zadok, los cuatro Doctores que nos hacen vibrar de emociones cada día que las vestimos, ese momento de hermandad previa a la incorporación, ese ratito que tienes cuando ves que te aproximas al Terrible, ese momento en el que solo estáis Él y tú, por eso ellos se merecían esas patitas.

Este año la pata de Hermano Ejemplar será un poco diferente, porque así las circunstancias lo requieren y este año se la quiero otorgar a la SENTENCIA, a todos y cada uno de los que conformamos esta bendita Corporación, a todos los hermanos que, pese a las circunstancias seguimos mirando de frente.

Esta pata lleva muchos sentimientos acumulados, desde que el Cuartel comenzara su historia de la mano de Javier Urbano, refundando el nombre que llevamos por bandera, La Sentencia de Jesús, hasta la búsqueda de los nombres de nuestros Doctores, con el gran esfuerzo y dedicación del Decano de la Corporación, David Serrano. Son momentos vividos tan dulces como el olor del incienso que preparo cada día de cuartel. Sentencia, es desde el saluda del escalón “Shalom Aleijem” hasta el último botón de la túnica de Zadok. Solo me vienen a la memoria buenos recuerdos, desde que entro por esas puertas, con mis Doctores a la derecha y esa magnífica pintura, donde descansa El Terrible, donada por Emilio Varo a mi izquierda. Una vez que me adentro, me encuentro con el cuartel decorado por Javier Matas, como si de una casa vieja se tratase, acogiéndote y haciendo que ya se te vaya erizando el vello… Y, ahora es cuando añoro a un hermano que te ofrece una copa, ese aroma que hace que vuele la imaginación.

Volveremos a tener abrazos como los que da Carlos Jiménez, sinceros y de verdadero cariño o cuando nos sentemos en la mesa y escuchar la bendición de mi hermanito Luís Jesús Jiménez o esa voz que dice… ¿Rigo? Y se escucha un ¡Viva el grupo! Que sale desde lo más profundo de nuestro hermano Roberto Aguilar.

Volveremos a escuchar a Antonio Luque entonar la copla de “Envuelto en blanco cendal” y se me llenan los ojos de lágrimas al acordarme de esa carcelera con la que nos deleita Rafa Cabello.

Volveremos a tener esas comidas en las que escucharemos las primeras estrofas de una poesía que dice poco más o menos así: “Tú que has llegado a la Puente en plena Semana Santa, a ti qué te habrán contado de esta nuestra Mananta” que tan bien la recita Francisco Morillo y que deseo que no deje de recitarla jamás.

Son esas pequeñas cosas que marcan a todo ser que pisa la Sentencia, son las vivencias las que nos hacen grandes al igual que cada Domingo de Ramos hacíamos nuestro peculiar pregón y de los cuales me marcó el de Antonio Jesús Ruiz, como la lanzada que le dieron a Jesús.

A todo hermano se le echa de menos cuando falta, al igual que cuando cantamos el Himno de los ausentes, me vienen a la memoria Víctor Migueles o Gregorio Triviño, los que no pueden compartir momentos tanto como quisieran.

Son tantas las vivencias y tantos los buenos recuerdos…como escuchar a Santi Gil cantar “Mírala como va…”, ver la cara de mi hermano Raúl García cuando se le pone un plato de queso por delante o cuando Álvaro Cabello interpretó la Torá para compartirla con nosotros, son anécdotas que te hacen feliz al recordarlas.

Se me viene a la memoria los hermanos más carnavaleros como Sergio Urbano o David Bascón, que hacen más ameno el cierre de la mesa con una coplilla y da la entrada a las bebidas espirituosas, las cuales José Urbano remueve con tanto arte.

Echo de menos hasta que Ricardo Ruiz o José Ramón Luque se levanten en la mesa para expresar su experiencia haciendo estación de penitencia un Martes Santo o como Ignacio Sanz nos comparte sus sentimientos al ver a los Doctores presentarse ante el Humilde el Miércoles Santo.

Echo de menos el son del tambor que da mi hermano Cristian Pérez para cantar una cuartelera o cuando nos recuerda Rubén Barcos que tenemos unas figuras que vistió su abuelo y ojalá pueda vestirlos su hijo, unos Doctores que son centenarios y que Óscar Cejas tuvo el privilegio de dirigir la efeméride para tal reconocimiento.

Pero no todo son risas o vivencias, hay hermanos que trabajan en la sombra, como ejemplares que son, así tenemos a los eternos tesoreros Álvaro Luna o Samuel Arroyo, capaces de hacer maravillas para tener lo que hoy tenemos.

¿Qué Corporación tiene un hermano Mayor de nuestra hermandad o un Pregonero del Jueves Lardero?  Pues mi Sentencia los tiene, y son Antonio Jesús Quero y Javier Delgado.

Por todas estas cosas y mil más que seguramente se me quedan en el tintero, La Sentencia es ejemplar, porque lo mismo organiza una feria o una cruz de mayo, que se traslada a Toledo para compartir un Sábado de Cuaresma con nuestro hermano Víctor Carbayo y poder disfrutar con él de dicha comida.

Solo quiero recordar una frase de Francisco Trenas, que me hizo pensar y ahora todos tenemos muy presente, “Hay que disfrutar y vivir cada segundo, cada minuto, cada momento…porque nunca se sabe cuándo puede ser el último”

Esto es La Sentencia, es el amor puro, la hermandad, la amistad y por todas las vivencias y momentos que están en el recuerdo quiero otorgar esta patita a todos y cada uno de los componentes de nuestra Corporación, para que esa medalla la lleve este año nuestra Vieja, la que cuenta los días que faltan para volver a vernos, para poder compartir mesa, sentimientos y emociones.

Shalom Aleijem

«¡Un fuerte abrazo a todos mis hermanos de la Corporación

«¡Viva LA SENTENCIA DE JESÚS!»

Ezequiel Migueles Ruiz

Presidente de la Corporación

Sábado Pasión 2021

Estamos en la cumbre de nuestra cuaresma, tan solo nos quedan cinco días para vivir la semana más grande de nuestro pueblo, ya deberíamos estar sacando las túnicas de rebateo, dándole los últimos retoques a los ropajes de los costaleros, sacándole brillo a los instrumentos de los músicos, esos que inundan los oídos con esas dulces melodías, nerviosos por lo que se acontece, por lo que se acerca, por todo lo que nuevamente echaremos de menos.

Hoy podría haber sido un día grande para nuestra Corporación, lleno de emociones, sentimientos y tradiciones. Hoy, tendríamos nuestro peculiar pregón de la Sentencia a cargo de nuestro hermano David Bascón, donde reflejaría fielmente las tradiciones mananteras. Luego, tendríamos la famosa comida con nuestros padres, esos que han dado y dan toda una vida por nosotros, los cuales nos han ido inculcando poco a poco lo que entraña la palabra “mananta” y compartiendo con nosotros cualquier ápice de sabiduría.

Los Sábados de Pasión siempre me viene a la memoria miles de momentos, las palabras de emoción de nuestros padres mientras comparten mesa con nosotros, lo orgullosos que están de ver cómo vamos evolucionando, el placer que sentimos de tenerlos a ellos a nuestro lado, cantando y compartiendo esta bendita tradición.

Esta sexta y última pata cuaresmal no puede ser otorgada a otro hermano que no seas tú. Un hermano peculiar y carismático, que nos transmite alegría cuando estamos a su lado, una persona que siempre lleva una sonrisa, que comparte con nosotros cualquier sentimiento y que tal día como hoy, seguro que extraña no poder compartir mesa con su padre.

Hermano, hoy vas a tener el placer de descolgar la última pata, como las tradiciones siempre se ha dicho que pasan de padres a hijos, me consta que tu padre abrió la cuaresma en su cuartel y hoy eres tú quien la cierras en el nuestro.

Me gustaría que cuando veas la pata en tu casa, te acuerdes de que aquí siempre tendrás a treinta y un hermanos dispuestos a compartir cada momento, que están contigo en cualquier circunstancia y que en estos tiempos difíciles te echamos de menos. No cambies nunca tu forma de ser, ya que añoramos esas cosillas que nos unen, esas melodías que te inventas que hacen que no podamos dejar de sonreír.

«¡Un fuerte abrazo para el hermano Santiago Gil León

Ezequiel Migueles Ruiz

Presidente de la Corporación

Sábado Pan y Peces 2021

Ya se está acercando el final de la cuaresma y, a pesar de los acontecimientos, se nos ha pasado demasiado rápido como para darnos cuenta.

Estamos en unos días que están muy marcados en nuestra Corporación, ya que además de la quinta subida al Calvario, celebramos los cultos a nuestros Sagrados Titulares.

Por segundo año consecutivo, nos falta esa tradicional comida de Hermandad, que desde hace varios años tenemos el placer de realizar en nuestra casa cuartel. Un evento que hace unión entre los diferentes colectivos de la Cofradía, donde nos encontramos sentenciados, costaleros, nazarenos, músicos y demás hermanos, a los que nos une un mismo sentimiento.

Nos volvemos a ver en la tesitura de dejar nuestros costales y túnicas guardadas, donde las dejamos hace ya dos años. Más, este quinto sábado nos hace sentirnos más cerca de nuestro Señor del Martes Santo y soñar con volver a ver la cera caer en el asfalto mientras alumbran el camino del que fue amarrado y azotado, con el crujir de las trabajaderas de esos costaleros que acercan al Señor a quien no puede visitarlo, con la llamada al cielo del capataz, con el pasito a paso al son de nuestra Banda de los Afligidos…

Coincidiendo Pan y Peces con un evento tan importante para nuestra Corporación, esta pata no podría tener otro nombre más que el tuyo, ya que has estado ligado a la Hermandad desde una temprana edad.

Hermano, eres una persona fundamental en la Corporación, siempre te prestas para realizar cualquier trabajo, el cual realizas con entrega e ilusión. Eres uno de los veteranos del cuartel. Por circunstancias tuviste que ausentarte varios años, aunque estos, no hicieron que te olvidaras de tu sentencia, volviendo más tarde a la que siempre fue tu casa.

Eres un hermano con gran valentía, que siempre trabajas para la Hermandad, que estas en esos pequeños detalles, que te hacen aún más grande de lo que eres, comprometido, atento, honrado y buen transmisor de todas las tradiciones mananteras.

Bendito fue aquel día en el que tu abuelo te inscribió a esta Hermandad, la que te brinda el honor este año de ser Hermano Mayor de la Santa Cruz. Espero que tus hijos sigan el mismo camino que su padre y mantengan la tradición viva.

«¡Un fuerte abrazo para el hermano Antonio Jesús Quero Martínez

Ezequiel Migueles Ruiz

Presidente de la Corporación

Sábado Diablo Mudo 2021

Fue hace un año cuando nos robaron lo que pensábamos improbable y aquello por lo que trabajamos con ilusión cada día. El tiempo manantero se congeló y nuestra querida Vieja se quedó con cuatro eternas patitas. Nuestro sentir se nos escapó entre los dedos, se esfumó dejándonos desorientados.

Fue hace un año cuando dejamos de ver ese humo de la bengala que anuncia la llegada del gallo al Calvario. Fue hace un año y aún se echa en falta un abrazo fraternal, un brindis con un hermano, un cántico, una cuartelera o el simple aroma del caldo a la bajada de nuestra peculiar visita al patrón de Puente-Genil.

Fue hace un año y seguimos soñando con el reencuentro, con esa ansiada normalidad, con hacer todo aquello que se nos quedó pendiente, con decir lo que no pudimos, con escuchar de nuevo una coreada, con volver…

Esa primera pata que se quedó huérfana llevaba tu nombre. Esa noche quería que fuese especial para ti. He tenido que esperar todo un año para devolverte lo que era tuyo, aunque no fueses consciente de ello. En esta ocasión, echaremos de menos escucharte leer el Evangelio desde el atril.

Hermano, esta pata que hoy tienes el honor de recibir es en reconocimiento de toda tu trayectoria como manantero, cofrade y sentenciado. Empezando desde el principio, estuviste muy ligado a la banda de nuestro titular. Tu andadura en el cuartel se inició cuando eras tan solo un adolescente. Buen orador donde los haya, siempre es un placer escucharte cuando te diriges a tu Sentencia.

Eres un hermano muy importante para el Grupo, más de lo que puedas llegar a imaginar. Cuando estás ausente tenemos la sensación de que nos falta una pieza muy importante del cuartel. Eres una persona peculiar, amigo de tus amigos, carismático y siempre tienes buenas palabras para nosotros.

He tenido la suerte de compartir el Martes Santo a tu lado de una manera especial, cuando escuchaba tu voz desde la trasera de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos junto a otros hermanos de la Corporación.

Decano, esta pata es para ti, para que en estos tiempos tengas a tu Sentencia tan presente como nosotros siempre te tenemos a ti. Estamos deseando volver a compartir tertulias contigo y que nos ofrezcas esa famosa copa de vino.

«¡Un fuerte abrazo para el hermano David Serrano Pérez

Ezequiel Migueles Ruiz

Presidente de la Corporación

Sábado Transfiguración 2021

Sin darnos apenas cuenta, ya estamos en el ecuador de nuestra preciada cuaresma, que por cualquier rincón de nuestro pueblo, ya va llegándote ese olor que te inunda de incienso, aquel, que el buen manantero prepara en su casa para no olvidar que estamos en vísperas de nuestra Semana Mayor.

Las flores de los naranjos, anuncian que se aproxima la Semana Santa, aquella que con tanto trabajo e ilusión preparamos durante el año y a la que tanto añoramos.

Este tiempo está siendo extraño y a la vez nos está enseñando a echarnos más de menos, a valorar lo que teníamos, nos está haciendo mirar atrás y darnos cuenta de lo que hemos conseguido, de lo que hemos “heredado” de nuestros padres y abuelos y del deber que tenemos de seguir transmitiendo esta pasión a las futuras generaciones.

Hoy, el hermano que tiene el placer de quitar la tercera pata es, a mi parecer, uno de los pilares fundamentales de nuestra Corporación. Un hermano al que tenemos mucho que agradecer, ya que es uno de los responsables de la refundación de la Sentencia, que empezó con ilusión este sueño que entre todos poco a poco vamos haciendo realidad.

Por circunstancias de la vida, durante un tiempo, tuvo que abandonar la que fue su casa, pero unos años después volvería a su cuartel, el que tanto lo echó de menos.

Hermano, eres una persona muy trabajadora, te desvives por tu Corporación, si se te pide cualquier favor, eres el primero en aportar tu granito de arena. Eres padre de dos Doctorcitos y me consta que le estás transmitiendo la “herencia” pontana como buen manantero.

Has pasado por varios cargos importantes, pero me gustaría destacar uno de ellos, tu presidencia. Aún recuerdo ese Domingo de Resurrección en el que me diste un abrazo y me cediste el mando de la Sentencia con unas sabias palabras: “Disfruta cada momento, disfruta del cargo, que, aunque hay que trabajar mucho, la satisfacción es inmensamente más grande.” Y ¡qué razón tenías!

Te deseo lo mejor en la andadura manantera y que ojalá tus pequeños sigan los grandes pasos de su padre, porque eres un gran ejemplo a seguir.

«¡Un fuerte abrazo para el hermano Óscar Cejas Chacón

Ezequiel Migueles Ruiz

Presidente de la Corporación

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